— ¡Oliver, ven acá! — El padre del niño soltó con un toque de angustia en el tono de su voz mientras Audrey se esforzaba por disimular el nerviosismo que le produjo la declaración que el pequeño Oliver acababa de hacerle.
— Oli, ve con tu padre, y ya lo sabes, ¡Eres muy inteligente, pórtate bien, cariño! — Le dijo ayudándolo a bajar de la bicicleta.
El pequeñín extendió sus manitas cariñosamente hacia la rubia y ella se inclinó a su nivel para abrazarlo. Connor sintió cómo una gota helada recor