Audrey se quedó mirando los profundos y hermosos ojos grises de Connor, que brillaban con un desconocido brillo de culpabilidad que ella no había visto antes en él.
— ¿Qué sucede, Connor? — Preguntó la rubia con temor.
— Yo… no lo he dicho por falta de oportunidad, pero quiero que sepas que no fue por desconfianza, cuando te quedaste en la mansión quise decírtelo, Rosa me dijo que si eras la indicada debería hacerlo a tiempo para no causar malentendidos entre nosotros, pero lo dejé pasar, y lue