Mundo ficciónIniciar sesiónBeth continuaba con su pantomima. Si bien al principio se había mareado un poco, ahora estaba interpretando el papel a la perfección, no dejaría que la rubia protagonizara la noche ni lo que quedaba del resto de la vida de Connor, de manera que se abandonó en los brazos del galeno y mantuvo el cuerpo flácido y los ojos cerrados por largo rato aparentando haber perdido el conocimiento.
— ¡Doctor Evans! — Martha llegó con todo l







