Mundo ficciónIniciar sesiónPasado el mediodía, Adams, el administrador, llamo a Audrey a su oficina. Cuando la chica entró sintió la pesadez del ambiente del lugar, era como si la atmósfera estuviera cargada de un compuesto tóxico casi palpable para ella, y evidenciado en el tono de voz del señor Adams, así como de su actitud cortante hacia ella.
— Dígame, señor Adams, me dijeron que me había mandado a llamar — Ella dijo al entrar.
El hombre la miró por encima de las gafas, como analizándola de arriba a







