Capítulo 38

Gracias a Dios, Viktor no le puso peros a mi excusa de ayer por no dejarlo ver el informe antes. Esta mañana cuando desperté, él ya se había ido, dejándome como siempre con su ausencia, un crisantemo y una nota.

«Moye serdtse», te dejo con lo único a lo que no le tendré celos nunca, para que te haga compañía, sé que te gustan mis notas, por eso no pierdo oportunidad en d

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