POV de Nadia
El zumbido faint de luces fluorescentes sonaba sobre mi cabeza, constante e implacable, perforando mi cráneo. El aire olía metálico, antiséptico, como algo destinado a borrar evidencia en lugar de sanar. Me sentaba en el borde de un catre estrecho —o tal vez era un banco. Mi cuerpo ya no podía distinguir. Mis muñecas palpitaban donde las restraints mordían mi piel, cada pulso un recordatorio de que no era libre.
Tragué saliva y susurré, mi voz ronca.
"Piensa. Solo… piensa."
El sonido de mi propia voz me sorprendió. Resonó ligeramente, delgada y frágil, tragada por las paredes.
Habían pasado horas. O días. El tiempo había perdido su forma aquí. Lo único que me anclaba era el thud constante de mi latido, fuerte en mis oídos, irregular cuando el pánico se acercaba demasiado.
Apreté los ojos cerrados.
Había estado corriendo.
El recuerdo me golpeó sin advertencia.
Corriendo porque quedarme se sentía como asfixiarse. Corriendo porque la verdad de Adrian —la forma en que me habí