Punto de vista de Nadia
El silencio después de la tormenta fue la parte más inquietante.
Esperaba indignación, más cámaras, acusaciones más fuertes, llamadas frenéticas que no dejaran de sonar. En cambio, la casa se sumió en una extraña calma, del tipo que parecía escenificada, como un decorado construido para parecer pacífico mientras algo afilado esperaba detrás de las paredes. Me senté en la sala con el portátil abierto pero sin tocar, el teléfono boca abajo sobre la mesa como si pudiera mor