Durante un instante fue incapaz de pensar ni de moverse, pero él siempre había tenido ese efecto sobre ella, cuando lo empezó a conocer. La convertía en un manojo de nervios con una mirada incierta, pues nunca reflejaba si iba a besarla o a estrangularla, porque Tomaso se le veía las intenciones. Puesto que besarse no era una opción, ella había intentado mantener la distancia incluso en los eventos de las empresa cuando comenzaron a tratarse.
— ¿Lily me a escuchado?.
— Si, ya lo escuche.
Ella l