Mariana había estado escribiendo durante tres años. El libro no era solo la historia de su familia; era la historia del faro, de las tormentas que había resistido, de las vidas que había tocado. Cada noche, después de encender la luz, se sentaba en su pequeño estudio y llenaba páginas con palabras que brotaban de su corazón.
Elías la apoyaba en todo. Leía sus borradores, le ofrecía su opinión, y cuando ella se sentía bloqueada, la llevaba a caminar por los acantilados para que el mar le devolvi