Camila
Mis piernas flaquearon al escuchar esas palabras.
Mi mirada se clavó en Joaquín, esperando su reacción, temiendo que esto fuera demasiado incluso para él.
Pero él intentó no demostrar nada. Aunque sí ví que sus ojos se estrecharon, y su postura, aunque parecía relajada, emanaba una tensión peligrosa. Dio un paso más hacia Gustavo, cerrando la distancia entre ambos.
—¿Custodia completa? —repitió con una calma que solo hizo que la amenaza en sus palabras fuera más evidente—. Déjame pregun