El amanecer trajo consigo un aire de incertidumbre. Emma se despertó con el cuerpo adolorido por el combate del día anterior, pero su mente estaba más clara que nunca.
El Templo de la Luna.
Ese lugar, envuelto en misterio y peligro, era la clave para descubrir su verdadero poder.
Cuando salió de la cabaña, el campamento estaba en movimiento. Guerreros entrenaban, los heridos eran atendidos y un grupo de prisioneros liberados se preparaban para partir a otros territorios donde estarían a salvo.