El aire estaba cargado de tensión. La mirada de Marcus se clavaba en Emma con un interés peligroso, mientras Diego se mantenía cerca, listo para reaccionar ante cualquier movimiento del traidor.
Emma sentía su cuerpo vibrar con una energía desconocida. Su piel ardía, su corazón retumbaba en su pecho, y dentro de su mente, algo comenzaba a despertar por completo.
Ayla.
Una voz suave, pero poderosa, susurró en su interior.
"Es momento."
Emma sintió que su cuerpo se estremecía con un calor abrasad