Nicolás estaba platicando con su hermano cuando de pronto su mirada se desvió hacia la puerta principal. Su respiración se detuvo por un instante y su copa tembló levemente en su mano al verla entrar. Su esposa.
Hellen cruzó el umbral con paso firme, envuelta en un elegante vestido negro que se ajustaba perfectamente a sus curvas, resaltando su piel como si estuviera bañada en luz de luna. Su cabello caía en ondas suaves sobre sus hombros, y su mirada, llena de determinación, desafiaba cualquie