El sol de la mañana bañaba las hectáreas de viñedos de la familia Carson, haciendo brillar las uvas bajo un manto dorado que ocultaba la podredumbre de sus dueños.
En la terraza principal de la mansión, junto a una piscina de borde infinito, Ethan Carson descansaba en una tumbona. Llevaba gafas de sol de diseñador y sostenía un vaso de whisky caro, a pesar de que apenas eran las diez de la mañana.
Un hombre vestido de traje, sudando bajo el sol implacable, se acercó con paso vacilante.
—Señor E