El papel crujió entre los dedos de Adeline, pero el sonido que realmente retumbaba en sus oídos era el de su propio corazón golpeando contra las costillas. Bajo la luz pálida de la luna, las palabras en el archivo "Proyecto Aurora" parecían sangrar sobre el papel.
Adeline leyó las notas clínicas con una náusea creciente. El abuelo, ese hombre que ella idolatraba, había visto en la pequeña Aurora algo más que una nieta: la había visto como un lienzo en blanco para sus ambiciones científicas. Obs