Mundo ficciónIniciar sesiónLuego de escuchar al doctor decirme que me daría el alta, pero que antes debía darme la noticia de que mi hermana había muerto.
La herida causada por la bala perforó la aorta abdominal y no hubo oportunidad de salvarla.Allí mi mundo terminó de desmoronarse. La despedimos dos días después en una ceremonia privada y poco concurrida. Daniela no dejaba de llorar al lado del ataúd de Gabriela, la que parecía dormida tras el cristal.Me acerqué a ella para sostenerla cuando vi flaquean su






