Arders Holt estaba en su despacho de la torre central, la vista de la ciudad extendiéndose abajo como un tablero donde cada pieza se movía según sus órdenes, cuando el informe llegó directo a su terminal segura, un archivo encriptado de Harlan con el asunto breve: "Drex".
Abrió el video adjunto sin prisa, el rostro de su hermano menor emergiendo claro en la grabación restaurada, saliendo de un bosque nevado junto a una mujer que caminaba cerca, demasiado cerca, el brazo de Drex rozando el de ella en un gesto que no era casual.
Arders pausó la imagen, ampliando el rostro de Drex, esa expresión que nunca mostraba en público, relajada, casi protectora hacia la mujer al lado, y sintió un nudo en el estómago que reconoció como envidia pura, porque era la primera vez que lo veían involucrado en algo, la primera vez que Drex aparecía con una mujer, no en rumores o fotos borrosas, sino claro y nítido, interesado de una manera que Arders no había visto nunca en su hermano, el bastardo que siem