Dacota palideció. No podía creer que esa mujer con cara dulce pudiera hacer algo así. Otro gesto de dolor apareció en su rostro mientras era levantada.
Sofía dejó de mirar a la mujer y centró su atención en Dexter.
—¿Te puedo hacer una pregunta?
Dexter no aguanto más y soltó una carcajada. Le gustaba ver a su angelito en acción. Cruzando los brazos y respondió con tranquilidad.
—Dime.
—Un hombre tan frío y posesivo como tú, ¿qué hace con una secretaria superficial y maleducada? Creo que voy a d