Esa misma noche, Sofía y Dexter estaban teniendo una fuerte discusión. Dexter le había negado la oportunidad de volver a trabajar directamente en la empresa y dejó claro que no sería la guardaespaldas de Ava. Sofía, molesta y confundida, no entendía por qué actuaba así. Aunque durante su recuperación él la había tratado con mucho cuidado y, aunque disfrutaba de sus besos y roces íntimos, ella estaba decidida a no dejarse dominar por ningún hombre.
—Mira, macho alfa, eres igual que tu primo, un