CAPITULO IX

                                                                                 II BLAKE II

                                                                           ¿OTRA VEZ?

Levanto una ceja al escuchar que necesita mi ayuda.

 - ¿Qué?

 - Necesito que me ayudes con mi padre – voltea a verme – por favor

Me cruzo de brazos analizando la situación, no tengo ni idea de porque está actuando así, no entiendo nada.

 - ¿Precisamente en que necesitas mi ayuda?

 - Mi padre no debe de saber que no salí a mi rutina de la mañana

 - ¿Solo eso?

 - Si

<< ¿Por qué es tan importante para su padre saber todo lo que hace o no hace? >>

Me he preguntado eso por días, pero algo me dice que es mejor no saberlo

 - Se que le cuentas todo, solo te pido que lo omitas cuando hables con él y también que me ayudes a salir de aquí y llegar al sótano sin que me vea

¿Ya está acostumbrado a que su padre sea así con él?

Tengo tanta curiosidad, tantas dudas en mi cabeza, aunque sé que no debería entrometerme más. 

 - No debes preocuparte por tu padre – me mira confundido – él se volvió a ir, me pregunto por ti y yo le dije lo que supuse, que estabas en el sótano

Se sienta en la cama aliviado de escuchar esas palabras

Frunzo el ceño al percatarme de su espalda, con todo lo que acaba de suceder apenas le pongo atención a las marcas de cicatrices que tiene en toda su espalda, algunas recientes y otras ya sanadas.

Eso era lo que sentí anteayer cuando lo toqué

Agacho la cabeza asumiendo que tenía razón con lo que suponía.

 - Me dijo que volvería en una semana – continuo

Se levanta y me mira confundido

 - Entonces si suponías que estaba en el sótano, ¿Por qué tocaste mi puerta?

 - No lo hice, se me había caído el celular cuando pasé cerca de tu habitación, lo recogí y tú abriste la puerta

 - Y ¿lo pasos que escuche?

 - Era tu padre, solo subió por algo a su habitación y cuando lo escuchaste ya estaba bajando para irse

 - Bien

 - Bien – respondo sin saber que más decir

Me doy la vuelta para irme, ya que no tengo nada más que hacer aquí.

 - Gracias

 - No hay de que

Realmente no se ni porque lo estoy ayudando, en nada me beneficia a mi sino todo lo contrario.

<< Si su padre se entera me corre >>

Y mucho mas con lo que me dijo ayer, prácticamente puso toda su confianza en mi para, no solo cuidar de su casa, sino también de su hijo.

Continuo con mis tareas diarias, a él solo lo veo bajar y ya no volver a subir, para cuando ya me falta una hora para irme paso cerca del sótano.

 - ¡Mierda! – un fuerte golpe me sobresalta

¿Otra vez?

Dejo lo que tengo en la mano a un lado y bajo hasta llegar a donde esta él, mis pasos se vuelven lentos en los últimos escalones cuando lo veo parado en medio del gran cuarto.

Ahora si esta vestido, tiene puesto ropa deportiva, se ve frustrado y lo confirmo cuando veo que se agarra el cabello varias veces, levanta la cabeza con la respiración agitada y me observa confundido.

 - ¿Qué haces aquí?

Miro a los alrededores, todo está diseñado para entrenar, en la gran mayoría del suelo cuenta con estera de tatamis, hay todo un equipo de entrenamiento que no se ni para que se ocupan.

 - Escuché un fuerte golpe, pensé que te había pasado algo

 - No fue nada – se va a una esquina – ya te puedes ir

Me quedo quieta en mi lugar aun mirando todo lo que hay aquí abajo, es la primera vez que entro aquí y me da mucha curiosidad.

 - ¿Qué es lo que haces aquí todos los días?

 - No seas curiosa

 - Pero…

 - Mejor vete y déjame terminar

Suspiro resignada y me doy la vuelta para irme, sigo con lo que estaba haciendo hasta que mi turno termina.

 - Ya son las dos – guardo mi celular en mi bolsillo

El rubio no ha salido solo escucho fuertes golpes que provienen de donde esta él cuando paso cerca de la puerta.

 - ¿Otra vez aquí?

Sigue haciendo abdominales sin mirarme, mientras que yo sigo parada en medio de las escaleras observando todos los rincones sin saber que más hacer.

 - Solo quería decirte que ya me voy

 - En todo lo que llevas trabajando aquí nunca lo has hecho

 - ¿Y no puedo comenzar ahora?

Se detiene y se levanta a agarrar una toalla

 - ¿Qué es lo que quieres?

 - ¿Por qué supones que quiero….

 - Blake – me corta al instante

Frunzo el ceño cuando me nombra

 - Nunca te dije mi nombre

Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
capítulo anteriorpróximo capítulo
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App