Mundo ficciónIniciar sesiónII BLAKE II
★ ¿PAPÁ? ★
- Sigue durmiendo Milo – acaricio su cabeza – yo ya me tengo que ir
Lo dejo dormir en mi cama y salgo de mi casa camino a la del rubio.
Ojalá pudiera descansar más.
Hoy es uno de esos días en donde me dieron ganas de caminar, disfrutara el camino mientras escucho música.
- Debi tomar un taxi – me detengo hiperventilando a medio camino
Hasta que mi condición física me detiene
Sigo caminando, tratando de no desmayarme en el camino.
¿Qué me pasaba por la mente al pensar que esto es una buena idea?
- Das pena ajena
Volteo para mirar a la persona que se pone a mi lado, no me detengo, aunque tampoco le respondo.
- Toma – me ofrece su termo de agua
No quiero aceptarlo, pero lo necesito, así que lo acepto deteniéndome.
- ¿Qué haces aquí? Aún falta… - miro la hora en mi celular – media hora para las seis
Omito el hecho de que debería estar en reposo, no me voy a preocupar más por él.
Algo en mi sabía que me pasaría esto, por eso mismo es que me vine una hora y media antes para llegar a tiempo.
- No pude dormir – respiro profundo antes de volver a tomar del agua - ¿Por qué vienes caminando? ¿Qué acaso mi padre no te paga lo suficiente como para pagar un taxi? O es que…
- ¡Oye! – le devuelvo el termo - ¿Qué acaso no puedo solo disfrutar de la mañana viniendo caminando solo porque me dieron ganas?
- Si bueno… en tu caso no lo hagas
Me observa de arriba y abajo mientras que yo termino de captar lo que dice
- Oye…
No se espera en escucharme y se va trotando, adelantándose.
<< Maldito rubio teñido >>
Al llegar a la gran casa entro con la respiración agitada
- Llegue a tiempo
En mi vida vuelvo a caminar todos esos kilómetros otra vez.
La mañana continua como de costumbre, a él no lo veo y yo sigo con mis tareas de siempre, las horas transcurren tan lentas igual que cada día.
A la una de la tarde veo como el rubio sube agitado y todo sudoroso
<< Que asco >>
- Espero que con el poco tiempo que le dedicas a tu entrenamiento sea suficiente para ver esa mejora que espero
Los dos nos sobresaltamos y miramos hacia la puerta principal en donde nos encontramos con una gran sorpresa.
- Padre
¿Ese es su padre?
Nunca me imaginé que se viera así, parecen casi dos copias exactas, lo que los diferencia es el cabello, uno es pelinegro y otro rubio, y obviamente se ve más mayor.
No le responde y sigue su camino, sin dirigirme la mirada, hasta su despacho, su hijo va detrás de él y yo sigo con mi trabajo.
Los minutos pasan y cuando menos me doy cuenta ya solo faltan diez minutos para irme, en las dos horas que pasaron ninguno salió del despacho, así que no los volví a ver.
Espero a que pasen los últimos minutos limpiando lo que me falta.
Sigo recordando la llegada de mi jefe, es tan parecido a su hijo, pero no puedo negar que él si es atractivo.
Debe ser por el cabello, a mí me gustan mucho los pelinegros y más si saben cómo vestirse, el traje que traía puesto le queda tan bien, el que sea mayor que yo no es un impedimento para que no pueda contemplarlo.
- Señorita Fox – me sobresalto al escuchar la voz – puede venir un momento a mi despacho antes de que se vaya
- Si, en un momento voy
<< ¿Ahora que hice? >>
Me pregunto cuando comienzo a guardar todo, lo único que me llega a la mente fue que le oculte lo que le paso a su hijo, pero no hay manera de que se hubiera enterado al menos que… no, no creo, él mismo me insistía en que no le llamara a su padre, aunque lo que si le pudo decir fue cuando entre a su cuarto sin permiso.
¿Sería capaz de contarle después de que lo ayude?
- Pase – escucho del otro lado después de tocar la puerta







