CAPITULO VI

                                                                                II BLAKE II 

                                                                           ¿COQUETEO?

 - Tienes que ponerte de espaldas

Confieso que estoy un poco nerviosa, no por él, es por el hecho de que nunca eh tocado a una persona de esta manera y mucho menos tan intima.

 - Apaga la luz – se levanta con pesar

Se nota mucho lo nerviosa que estoy como para recurrir a eso

Apago la lampara que tiene a un lado, la única que iluminaba el cuarto, lo escucho como batalla en quitarse la playera, así que me acerco a él.

 - Espera – agarro el dobladillo de la playera – te ayudo

 - No nece…

 - Ya deja de renegar – ya me harté – solo deja que te ayude, no se te va a caer un huevo por aceptarlo

 - Lo hare cuando tu aceptes que utilizas cualquier excusa para estar cerca de mi

Estoy pasándole la playera por encima de su cabeza y cuando lo escucho me detengo a mirarlo con la poca iluminación que entra por su ventana para después empezar a reírme

 - ¿Tú crees… - su cara seria provoca mas mi risa - ¿Tú crees que a mí me gustas?

Termino sacándole la playera y dejándolo a un lado

 - Ni si quiera eres mi tipo, ¿Cómo podrías gustarme?

<< y esta vez no miento >>

Es atractivo, pero no mi tipo

 - Eso ni tu te lo crees

 - Aparte de terco, tienes el ego por las nubes – me cruzo de brazos – dos cosas que se sumaron a mi lista para que ni siquiera te mire de esta manera, ¿Qué mas le agregas?

 - Mejor apresúrate – se voltea para acostarse – que ya no aguanto el dolor

Respiro profundo antes de agarrar la pomada y untármela en las manos.

 - Necesitas relajarte – sus músculos están tensos

 - No puedo hacerlo si hay dolor

No le respondo, pongo mis manos primero por su cintura y voy masajeando lentamente hacia arriba, en el transcurso siento relieves de ¿cicatrices? Cuando paso por encima de ellas su cuerpo se vuelve más rígido y se remueve un poco ocasionando quejidos de su parte.

En medio de su espalda es en donde se sienten más, subo hasta sus hombros, me unto mas en las manos y vuelvo a lo mismo, masajeo cada parte tan lento y en ningún momento deja de estar tenso.

 - Ya acabé, quédate así y relájate, yo regreso en una hora.

No me responde, así que mejor salgo de su habitación y bajo a la cocina, me lavo las manos y me quedo sentada esperando a que pase la hora.

Acaricio mis piernas y los recuerdos regresan a mi mente, las noches que pase en mi habitación.

Niego con la cabeza olvidando eso.

<< No es momento Blake >>

Me estoy durmiendo en la barra de la cocina cuando vuelvo a ver la hora, con mucha pereza me levanto al ver que ya paso el tiempo acordado.

Llego a su habitación encontrándome con una sorpresa.

 - Deberías estar acostado descansado – le reprocho

 - No puedo dejar que me venza el dolor – sigue con sus estiramientos – además, esa cosa verdosa si funciono

 - Si sigues así, solo te servirá por un rato

 - Si no sigo así, me entumeceré de estar así todo el día acostado

Niego con la cabeza rindiéndome, ya no puedo hacer mas por él

 - Como quieras, te dejo el frasco y las pastillas por si las necesitas – me doy la vuelta para irme – ya me voy, nos vemos mañana

 - Espera

 - ¿Qué pasa? – lo miro

 - Ya es tarde, ¿te iras así?

 - Si – me observa moviendo el brazo en círculos

 - Quédate – frunzo el ceño -al fin y al cabo, mañana vendrás de nuevo a trabajar, abajo hay una habitación de invitados

¿Es su forma de agradecerme? Con lo poco que he visto de él se nota que no le interesa las demás personas, así que supongo que eso.

 - ¿Ahora quieres que me quede? – me cruzo de brazos

Se voltea hacia la ventana moviendo el otro brazo

 - Solo es una sugerencia, si te quieres ir no me importa

Si, es eso

 - Bueno gracias, pero no gracias, tengo a alguien que me espera en casa, nos vemos

Salgo sin recibir una respuesta

Dejé solo a Milo por unas horas más, cuando salí de casa se quedó triste, él ya está acostumbrado a estar conmigo por las tardes y si me quedo aquí estará inquieto, así que no puedo quedarme mas tiempo.

Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP