73 - Feliz cumpleaños, amor.
AMELIE.
Todo lo que mis ojos veían, era asombrosamente, asombroso. Era algo único. La hacienda ahora tiene no solo una imagen campestre, sino también, un toque elegante, sofisticado y serio. Y lo mejor, es que me gusta mucho.
La felicidad no cabía en mí pecho.
Comencé a caminar por el lugar, admirando cada de detalle que los trabajadores iban haciendo. Había partes que aún no se ha terminado, pero en su mayoría, estaba hecho.
Ingreso a las caballerizas, y me acerco al oscuro caballo que mi