74 - No es tu verdadera madre.
Un cumpleaños feliz, una noche apasionada. ¿Qué más puedo pedir?
Quizás, que mi madre siente cabeza, calme su odio, y vuelva a quererme como lo hizo antes, si es que, en verdad, lo hizo alguna vez. La cuestión es que, necesito que esta guerra, por intereses acabe de una maldita vez.
Necesito dormir tranquila en las noches, sin pensar que alguno de mis personas favoritas, sean lastimados por culpa de la ambición de otros.
Estoy conduciendo rumbo a la hacienda, como siempre, con varios hombres si