78 - Todo en su lugar.
ISMAEL.
Cuando la hora comenzó a transcurrir y mi esposa no nos enviaba a actuar, opté por hacerlo por mi cuenta, a pesar de que había hombres cuidándola. La gran diferencia es, que en el caso de que intente algo, no tendrán tiempo de accionar en el momento.
Mantenerse alejados, fue la orden de mi esposa; pero yo no era un hombre a sus servicios, era su compañero de vida.
Comencé a caminar hasta la casa, cuando me avisan, que la conversación entre ambas, se ha vuelto mucho más intensa. Que mi e