Mundo ficciónIniciar sesiónCaminamos por el centro comercial, entre vitrinas brillantes y bien iluminadas. Comíamos nuestro postre, los churros aún tibios, con la crema de leche derritiéndose entre nuestros dedos y el chocolate caliente dejando rastros dulces en nuestros labios. Cada bocado era una caricia, un recuerdo de mi infancia y la dicha de existir. Nos detuvimos frente a un negocio de muebles. Al entrar, el aroma a madera nueva y barniz nos recibió.
Lo difí







