«La vida es como la selva: no sabes con qué tipo de animal te vas a tropezar.»
MÍA
Aprovecho que me encuentro sola en la habitación de Joaquín para fisgonear un rato. Es bonita, acogedora y está limpia, lo que dice mucho de un hombre, la limpie él o no. Las paredes son grises con cortinas negras; están recogidas y dejan ver la enorme puerta corrediza que da a un balcón. Tiene una cama matrimonial en el centro vestida con sábanas blancas, un sillón del lado derecho y un gran escritorio con su sil