Días más tarde, llegó correspondencia al departamento de Lyra y Kael. Fue Samuel quien la recibió: un sobre peculiar, sellado con el emblema de un lobo en relieve.
—¿Qué es esto? —preguntó con curiosidad.
—A ver, préstamelo —dijo Lyra, extendiendo la mano. El niño se lo entregó, y al abrirlo, extrajo una carta escrita en papel pergamino. Se trataba de una invitación formal de parte de Ferrer para un evento empresarial exclusivo, organizado por y para compañías de licántropos. La celebración ser