Cherry observó a Pablo marcharse de la mansión, soltó un suspiro de alivio, miró a su sobrino de pie junto a ella.
—Te arriesgaste demasiado, no debiste hacerlo.
—No pensaba quedarme callada por ningún motivo, como se atreve a acusarnos de algo tan horrible, es un maldito hipócrita.
Cherry se acercó a su padre y lo abrazó. El anciano se mantenía en silencio con la mirada perdida.
—Que hice para merecer esto, mi hija murió hace tantos años, era una buena persona su muerte todavía me duele, mi fa