La joven tenía un aspecto desalineado, en sus manos tenía sangre seca y las uñas rotas.
La mujer apartó bruscamente la mano de Pablo, parecía estar asustada y fuera de sí.
—¿Dónde está Sofía? La vi ingresar a esta habitación.
—Se encuentra en el piso de psiquiatría, no me hago responsable si algo malo le sucede, señor, algunos de estos pacientes son peligrosos.
Le advirtió la mujer tratando de distraerlo. Había notado el pánico de su paciente cuando había ingresado a la habitación aterrada;