Patricia estaba desayunando junto a su novio, su celular empezó a timbrar.
Miró la pantalla, se trataba de un número desconocido, decidió responder.
—Patricia Zamora, ¿con quién tengo el gusto?
—Eso no importa, no es necesario que sepa quién soy.
La voz del otro lado de la línea era realmente escalofriante. La mujer sintió un escalofrío recorrerle la espalda.
Era una sensación realmente espantosa.
—¿Qué es lo que quiere? Voy a colgar.
—Sofía está viva y va a cobrar venganza por lo que le