Sofía estaba en la cocina tratando de cocinar algo delicioso; era su manera de agradecer a Darío por cuidarla.
—Eso no se ve apetitoso —habló Félix mirando la carne medio quemada en la mesa.
Sofía se sentía apenada. Darío podía sufrir una indigestión si probaba su comida. En el pasado tenía un chef que le cocinaba lo que ella deseaba comer.
No tenía que preocuparse por cosas como esa, su vida era muy fácil en ese entonces.
—Mi señora, yo puedo hacerlo —le habló María al ver la cara de decep