Erick recibió otro golpe en el rostro, escupió sangre; de seguro estaba irreconocible con tantos golpes.
Pero pensaba morir con honor si era que existía algo como eso; estaba pagando por sus errores.
—Estás cansado de tanto golpear a un hombre indefenso, nunca me caíste bien, no sé qué diablo miró mi sobrina en ti, un hombre de la peor calaña, bueno, quizás estaba ciega la pobre en ese momento, que tomó lo primero que se le cruzó en el camino.
Pablo le dio un golpe en el abdomen al hombre, qu