Gabriela estaba sentada en una cafetería, era la favorita de Sofía, llevaba unos lentes negros para intentar ocultar el moretón en su rostro.
Su padre se alarmó al verla esa mañana, pero no podía hacer nada para cobrar venganza.
Pablo era un hombre cruel, era mejor no hacer nada.
Bebió un sorbo de su café, debía de llevarle unos documentos a su mayor enemigo, eso la tenía algo preocupada.
—¿Pero, qué fue lo que te pasó, Gaby? Diablos, ese moretón es horrible.
Gabriela levantó la mirada, obs