Gabriela había estado platicando con Darío y Sofía por un largo tiempo, le parecía un hombre bueno, un poco serio, pero tenía un gran corazón.
Podía notar el cariño que le tenía a la hija de su Sofía, él la había puesto al día con todo.
Después de todo, Patricia no había tenido la boda de sus sueños y de seguro estaba preocupada por la reaparición de Sofía.
Su padre también le había dado la espalda a Sofía, parecía tenerle más devoción a Pablo que a ellas.
—¿Vas a reclamar tu herencia o pie