Alaric
El silencio en mi oficina siempre había sido un indicador de control, pero hoy se sentía extrañamente tenso. Detrás de mi escritorio de obsidiana, con la ciudad de fondo a través de los inmensos ventanales, repasaba el informe de daños que mis analistas de riesgo acababan de entregarme.
La foto del bar. Un error de cálculo por mi parte al subestimar el alcance de mis rivales comerciales. Habían limpiado la imagen con un software de alta resolución y la habían filtrado a los foros de fina