Capítulo 38: Pasado y Presente.
Farah
Al cruzar la puerta de la casa de mis padres, el aroma a comida casera y el sonido ameno de sus voces me recibieron de inmediato. No hubo preguntas incómodas ni presiones sobre el trabajo; simplemente me abrazaron y me esperaron para cenar. Éramos la típica familia que, a pesar de haber rozado la ruina total y haberlo perdido casi todo, mantenía intacto lo más valioso: la unión.
Al final de la noche, cuando el silencio se apoderó de la casa, me acerqué a mi padre. Estaba sentado en su sil