Capítulo 37: Alianza corporativa.
Alaric
Cuando la puerta de la sala privada del Hilton Plaza se abrió de par en par y Farah cruzó el umbral, el tiempo pareció congelarse. Quedé absolutamente hipnotizado. El porte, la postura impecable y la elegancia magnética con la que dominaba el espacio silenciaron la habitación de inmediato. El traje negro con ese detalle rojo al cuello no solo resaltaba su belleza; proyectaba una autoridad indiscutible.
Sentí la mirada calculadora de Sweeney sobre nosotros, analizando cada uno de nuestros