TRES MESES Y UNA SEMANA
Los días empezaron avanzando, lentamente, y aunque la tristeza no se iba del todo, al menos si comenzaba a disiparse. Alison como regalo le habían dado su primer celular, y Serem había llamado emocionada a su casa para hablar con su hermana Mirla, y compartió el número con ella. Almenado se quedaba más tranquila de que si algo ocurría Mirla tendría donde localizarla.
Después de que Serem decidió ponerse en manos de Alison, se desató sobre ella una tormenta de preparativ