María era una mujer algo peculiar, lo podría saber cualquier persona que escuchara sus infortunadas historias, empezando con la de que ella decidió estudiar algo que no le gustaba, solo porque no pudo aplicar para la carrera que sí quería, debido a otro de los intensos ataques de su mala suerte, fue entonces cuando la chica supo que le sería difícil encontrar un trabajo que le gustara, y aun así la eligió.
María Aragall trabajaba porque tenía que trabajar, pero, en realidad, aunque ponía su mejo