Ni bien abrió los ojos, María comenzó a llorar, y es que la sensación de un mal sueño se desvaneció en cuanto fijó la mirada en una de las habitaciones de la casa de su hermana mayor, eso le aseguraba que no había sido una pesadilla la noche anterior, que definitivamente había sido su horrible realidad.
Ni siquiera hizo por levantarse, Mari estaba tan cansada que quería quedarse en esa cama en que estaba y dormir para siempre, pero, en cuanto vio a su hermana entrar a la habitación que estaba us