—Pareciera que mentir se te da muy bien, esa entrevistadora se creyó toda la historia que le contaste.
—Querido aprendí del mejor, parece que la alumna superó al maestro. —Sonriéndole y moviendo su cabello hacia atrás, él no podía negarlo, cada vez que la veía le parecía aún más hermosa, su cabello de fuego, ese perfecto cuerpo que había adquirido con el tiempo, aún recordaba sus curvas, la sensación de hundirse en ella y oírla pronunciar su nombre en medio de un grito de placer donde le decía