C7-¿POR QUÉ NO TIENE MAMÁ?
Aaron se quedó inmóvil y por un instante creyó haberlo imaginado. Su cerebro intentaba procesarlo, pero el corazón ya lo sabía. Esa voz… esa pequeña voz que nunca antes había escuchado, era verdad.
Leah había hablado.
Durante cinco años, su hija no había pronunciado ni una palabra. Cuando los demás niños balbuceaban sus primeras frases, Leah apenas los observaba en silencio. Y por eso Aaron había recorrido los mejores consultorios de Londres, pagando cifras absurdas a