C164- ¡PUEDE SER MÍA!
John soltó una risa seca, breve, desubicada.
—¿Eso es todo? —dijo, llevándose una mano al pecho—. ¿De verdad pensaste que iba a creerte esa mierda?
Miró a Aaron como si fuera un chiste mal contado y esperó la burla, la mueca, algo.
Pero Aaron no sonrió y entonces John miró a Rachel.
El miedo llegó primero, metiéndose por debajo de la piel cuando vio su cara pálida, los labios temblándole y los ojos llenos de algo que no era rabia ni defensa.
Era culpa.
—No... —murmuró—. No.
La risa murió y algo se rompió en su interior.
—No te atrevas —dijo, la voz subiendo—. No te atrevas a seguir con eso.
La rabia lo tomó de golpe y el puño salió antes de que pudiera pensarlo. Aaron trastabilló y la sangre empezó a correrle por el labio inferior.
—¡John! —gritó Rachel, interponiéndose— ¡Cálmate!
Pero él no la escuchó, se inclinó hacia Aaron, temblando de furia.
—No es gracioso —le siseó—. ¡¿De qué mierd4 estás hablando?! Melody es mía. ¿Me oyes? ¡MI HIJA!
Aaron se limpió la sa