C162-SOY TU MADRE, NIÑA ESTUPIDA.
C162-SOY TU MADRE, NIÑA ESTUPIDA.
Al día siguiente, Cyntia condujo con determinación por las calles de la ciudad bajo el brillante sol del mediodía. Sus dedos tamborileaban nerviosamente sobre el volante, y su mente trabajaba a toda velocidad.
El plan ya estaba formado en su cabeza con cada semáforo que pasaba.
Estacionó frente al colegio privado donde sabía que estudiaba Leah, su hija y su boleto para salir de su lío.
—Será fácil —se dijo a sí misma mientras aplicaba una nueva capa de labial frente al espejo retrovisor—. La niña apenas me ha visto por videollamada.
El timbre de recreo sonó a lo lejos y Cyntia se acomodó la peluca rubia que había comprado de camino y se puso unas gafas de sol grandes, salió del auto y caminó con paso decidido hacia la puerta lateral del colegio, donde los niños jugaban en el patio.
Su corazón latía con fuerza mientras escaneaba las caras de los pequeños y entonces la vio.
Leah Hunter.
Sus rasgos familiares estaban ahí, mezclados con los de Aa