—veremos que tan profesional eres en tu área— la voz de Massimo, es tan deliciosa para los oídos de Selene, que deseaba que le susurrara cositas ricas
—siempre, lo seré señor Parrow, ¿Puede por favor soltarme?— ella mira los labios de Massimo y este sonríe tan perfecto, que ella traga grueso
—salimos a primera hora, señorita Jhonson— se acerca un poco más y ella se tensa
—como quiera señor Parrow, si quiere que viajemos en el mismo avión, así será— Selene no se queda atrás, sabe que Massimo q