Selene Villarreal, escucha el timbre de su apartamento, al abrir la puerta, es Mariano junto a una estilista con una loca apariencia.
—¡Llegué! Fue difícil conseguir una, pero está no sabe ni a dónde está parada— se refiere a la estilista —pero me mostró sus trabajos y es talentosa, dije que le pagarías muy bien, ¡Necesito vino!— exclamó caminando hacia la cocina
—un placer, me llamo Annie
—y yo Selene, por favor adelante ¿Quieres tomar algo?
—descuida, fumo cigarro, ¿Te importa si lo hago?
—b