Es de madrugada y Julieta está en la sala de estar, esperando a Máximo muy ansiosa, además, desea saber qué paso con Elyas. Ni siquiera pudo conciliar el sueño con todo lo que sucedió horas atrás. Ahora está bien cobijada con su mirada fija a la gran puerta, pero nada que Máximo llega.
—señora— se acerca la empleada —debería dormir, es muy tarde, además, está lloviendo
—descuida... Quiero esperar a Máximo— responde y luego suelta un profundo suspiro
—¿Quiere té? Así se calienta un poquito
Jul