Ver de nuevo a Garrick fue para Erick algo más bien agridulce. Por un lado, le alegraba estar cerca de nuevo del único y verdadero amigo que siempre había tenido, mientras que, por el otro, odiaba que tuviera que ser en circunstancias tan grises como aquella que los ocupaba. En una realidad diferente y un poco más feliz, Erick estaría regresando de su maravillosa luna de miel para contarle los detalles a su compañero, sin embargo, ahí estaba él, reuniéndose una vez más con su abogado para trata