Mujer prohibida: 24. Buscarla por mar y tierra
Mía llegó a ese lugar que sus padres habían comprado para ella en su cumpleaños número dieciséis, y del que tenía su llave desde entonces. Era un pequeño apartamento en el centro de Zúrich, la ciudad que vio crecer a su madre y de la que se había enamorado eternamente desde el día uno.
Todo estaba como lo recordaba, decorado perfectamente a su gusto. Sonrió en medio de su dolor. Dejó su equipaje a un lado y cumplió con su promesa de enviarle un mensaje a Siena en cuanto llegara antes de abrir to